Lima en el siglo XXI

mayo 27th, 2010

Terrorismo visual en la Capital del Pacífico[1]

Virgilio Freddy Cabanillas
Historiador. Docente universitario.

El Presidente de la República ha dicho que Lima va a ser la capital del Pacífico. No se puede negar que hay una gran inversión en infraestructura: varios kilómetros de pistas y veredas han sido remozados, el Metropolitano y el largamente esperado tren eléctrico optimizarán el traslado de los ciudadanos a sus hogares y centros laborales, la Costa Verde se transforma con un malecón, el Estadio Nacional es modernizado, decenas de enormes centros comerciales surgen por toda la ciudad. Sin embargo, los sitios de valor histórico están -en su mayor parte- descuidados y hasta abandonados. Y la inversión en la infraestructura de los museos estatales es ínfima. [2]

Lima es una de las pocas ciudades de Sudamérica que ostenta el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad. Desgraciadamente, pocas veces nuestras autoridades han estado a la altura de tan pomposo como certero título. Para los que caminamos cotidianamente por el Centro Histórico, es lamentable ver el descuido de la ciudad: fachadas asquerosas y/o pintadas por sectores con colores diferentes, techos con desperdicios o con informales construcciones disonantes, balcones en peligro, [3] balaustradas y cornisas en proceso de destrucción, casonas apuntaladas como sea, esculturas mutiladas, urinarios públicos permanentemente consentidos,[4] humo contaminante de carros que han pasado por “revisiones técnicas”, algunas restauraciones de nunca acabar, etc. Antes sólo nos quedaba lamentarlo, no podíamos esperar soluciones a estos problemas en un país agobiado por carencias económicas. Sin embargo, hoy tenemos derecho a exigir atención al patrimonio arquitectónico-artístico de la ciudad, ya que es evidente que dinero es lo que sobra. Hemos visto que por decisión política se han renovado numerosas pistas en toda la ciudad, se están “remodelando” plazas, han colocando adoquines colorados en las veredas del Centro Histórico, se invierte generosamente en la colocación de farolas plateadas, etc.

En toda gestión hay prioridades. Si la ciudad tiene dinero para su ornato, éste debe emplearse principalmente en la conservación de su arquitectura y escultura monumental. Es absurdo lo que pasa hoy en Lima, tenemos calles con veredas nuevas, pero al alzar la vista vemos las casonas y balcones en riesgo de derrumbe. Cierto que muchas de las construcciones son de propiedad privada, pero es evidente que sus dueños no las van a recuperar -por desinterés o por carencia de medios económicos-, entonces es imperativa la intervención de las autoridades. Si es necesario hay que replantear la legislación correspondiente. Estas edificaciones guardan la memoria de la ciudad, configuran su identidad. Un paisaje urbano que ha sido considerado Patrimonio Cultural de la Humanidad, no puede perderse por la ignorancia de autoridades que desprecian el arte.[5] Su desesperación por hacer obras que les signifiquen votos futuros, les ha llevado a preferir veredas rojas y farolas intrusas por encima de lo que hace de Lima una ciudad valiosa: su patrimonio arquitectónico-artístico.

Cuando visitamos una ciudad y observamos sus pistas y veredas en mal estado, sin duda pensamos que las autoridades son descuidadas; pero cuando vemos el patrimonio monumental de una localidad en peligro, entonces no dudamos en calificar de bárbaros a los que detentan autoridad. Aquí hay una lista de cosas que requieren inmediata intervención.

Garagay

Si bien en Lima hay experiencias importantes de recuperación de monumentos de la antigüedad andina (Puruchuco, Pucllana, Huaca Santa Catalina, Mateo Salado, etc.), los casos de destrucción son incontables; incluso las mismas autoridades ponen en peligro los sitios arqueológicos.[6]

Garagay -en San Martín de Porres- es un caso emblemático que debe ser resuelto con urgencia. Se trata del centro ceremonial más importante de Lima por su antigüedad: el período Formativo Pre-Chavín. El sitio fue estudiado sólo en parte, pero ha sufrido los estragos de las invasiones, la acción de las ladrilleras, el maltrato de sus frisos policromados y lo que es peor, la instalación de una torre de alta tensión en su parte alta. Este acto de barbarie ocurrió en los años 60 y hasta ahora no se resuelve. Lima no respeta a sus ancestros.

Arquitectura virreinal y republicana

La riqueza arquitectónica del Centro Histórico, Barrios Altos, Rímac y La Victoria es innegable. Es hora de que las autoridades piensen en serio en restaurar -por sectores- nuestros barrios y edificios representativos. Experiencias como la de jirón Ancash -la cuadra donde se ubica la Casa de las Trece Puertas-[7] revelan como quedaría Lima si se pusiera en valor su arquitectura. Además, la restauración debe preparar los edificios para el gran sismo que algún día asolará esta despreocupada ciudad. Poner en valor la arquitectura virreinal y republicana significará salvar el patrimonio, la identidad de la ciudad y la vida de miles de personas.[8]

Este proceso debe estar acompañado con la inversión en problemática social: programas de apoyo psicológico a las familias disfuncionales, desintoxicación de niños y jóvenes drogodependientes, capacitación laboral de jóvenes en peligro de ser arrastrados por el pandillaje y la delincuencia, desaparición de cantinas de “mala muerte”, creación de bibliotecas barriales, control de cabinas de Internet que ofrecen juegos violentos a los niños, recuperación de la tradición oral, etc. Basta ya de gastar toda la plata en pistas y veredas, los políticos tienen la obligación de invertir en el futuro y no sólo en obras inmediatas, visibles y electoreras.

Arquitectura peruana del siglo XX

En los años 20 del siglo pasado surgieron tres estilos que buscaban crear una arquitectura nacional: el indigenista o neo-inca -aunque también usó motivos de otras culturas-, el neocolonial o neobarroco y el neoperuano. Del primero y del último hay pocos ejemplos, en cambio el neocolonial ha dejado numerosos edificios en el Centro Histórico, Jesús María, Pueblo Libre, San Isidro, Magdalena, Miraflores, etc.

Es necesario un inventario de los tres estilos [9] y luego una clasificación según la importancia de los edificios para proceder a su protección. Las construcciones más representativas deben conservarse íntegramente y las autoridades tienen que brindar todas las facilidades administrativas, legales, tributarias, etc. que requieran las familias o instituciones propietarias. Mucho más si conservan y restauran los monumentos

Otras edificaciones menos trascendentes deben ser salvadas -al menos- en las fachadas. Los arquitectos pueden solucionar este impase entre tradición y modernidad. Para eso son creativos. No permitamos que se siga destruyendo la arquitectura de la ciudad, como ha ocurrido en avenidas como Salaverry, San Felipe, Arequipa, etc.

El Cementerio Presbítero Maestro.

Inaugurado en 1808. Lleva el nombre de su fundador. Es uno de los más importantes conjuntos de escultura funeraria de América Latina. Obras de artistas italianos, franceses y peruanos. El abandono que ha sufrido el cementerio es una verdadera vergüenza nacional. Durante años se ha permitido el saqueo sistemático de esculturas (se han perdido por lo menos setenta), así como diversos elementos de mármol y bronce arrancados de los mausoleos. Para colmo de males, una fundición cercana emite humos que contribuyen al deterioro de las obras de arte. Y en medio de la indiferencia, la lucha quijotesca de Alfonso Castrillón y Luis Repetto por salvar este singular monumento.

Ya que en tantos años la Beneficencia Pública no ha podido brindarle conservación ni seguridad al cementerio, es necesaria la intervención de las más altas autoridades del Estado. Urge una decisión gubernamental.

Alameda de los Descalzos.

Construida por el virrey Marqués de Montesclaros en 1611. En el siglo XIX se colocaron las doce estatuas de mármol que representan a los signos del zodíaco y seis más pequeñas en la entrada principal (dioses griegos). Todo el conjunto escultórico es obra de artistas italianos.

La situación de la Alameda de los Descalzos es otra vergüenza nacional. Es la prueba más palpable de que las autoridades peruanas desprecian el arte. No se explica de otra manera que se haya permitido durante tantos años el robo de las bancas y de secciones de la reja de hierro así como la mutilación y pintarrajeo de las esculturas. El caso más grave y reciente es el daño que ha sufrido la escultura de Cáncer.

El conjunto monumental necesita restauración urgente y sobre todo vigilancia permanente. Además, al fondo de la Alameda se encuentra el Convento de los Descalzos, con su importante museo de arte religioso. ¿Alguna vez han visto resguardo policial en este museo? A las autoridades no les interesa en absoluto brindar seguridad a un recinto que conserva importante muestras del Patrimonio de la Nación. Un museo que ha sufrido robos impunes y previsibles. Para no ir tan lejos, basta comparar con Bogotá. En esa ciudad todas las iglesias coloniales y los museos tienen vigilancia constante. ¿Por qué en Lima tenemos que resignarnos a la barbarie?

Recientemente ha circulado la noticia de la inminente restauración de la  Alameda.  Lo mismo dicen todos los años. Si esta vez va en serio hay que tener en cuenta lo siguiente: la restauración de las esculturas debe estar a cargo de especialistas, cualquiera no puede meter la mano en las obras. Además, terminada la intervención se necesita vigilancia permanente, especialmente nocturna. A eso hay que agregar el entorno social. La gente debe integrarse al proceso de recuperación y puesta en valor, para recibir los beneficios del turismo que será un factor de progreso para los vecinos. Si no es así, todo es en vano.

Que no ocurra lo que ha pasado en Jr. Trujillo. Ha sido buena idea convertirlo en paseo peatonal, pero han hecho mucha propaganda (placa huachafa incluida) cuando en realidad la arquitectura no ha sido restaurada. Una vergüenza inaugurar la obra con la iglesia de San Lázaro pintada a medias.El patrimonio necesita restauración integral, no basta con “maquillajes”.

Colección de réplicas de esculturas clásicas de la Escuela de Bellas Artes.

Donación de Rafael Larco (1935). Obras griegas, romanas y renacentistas. Esta valiosa colección ha recibido tanto maltrato como la Escuela de Bellas Artes. Las esculturas están rasguñadas, pintarrajeadas y en algunos casos mutiladas; por ejemplo, uno de los hijos de Laocoonte ha perdido la cabeza. La ubicación de las estatuas entre las galerías y bajo los arcos de los claustros, no permite apreciarlas, además que las expone constantemente a daños. 

Creemos que luego de restaurar el conjunto hay que replantear su ubicación. Tal vez el Estado debería comprar alguna de las casonas del Centro Histórico y luego de recuperarla entregarla a la Escuela de Bellas Artes para que funcione ahí un museo de escultura clásica.[10]   Las comparaciones son odiosas, pero es un ejemplo el cuidado que las réplicas de las esculturas europeas reciben en México (Museo Nacional de las Culturas y Museo Nacional San Carlos) o en Brasil (Museo Nacional de Bellas Artes de Río de Janeiro) y es indignante el maltrato que reciben en Lima.

Monumento a la Victoria del Dos de Mayo.

Arquitecto E. Guillaume y escultor L. Cugnot (franceses). Se inauguró en 1874. La obra está mutilada. Han sido cortadas las espadas de José Gálvez y la que portaba la alegoría del Perú. Ahora es un monumento a la patria desarmada. La columna es pura mugre. Los faroles esféricos desaparecieron hace tiempo y la municipalidad en vez de reponerlos ha asumido que nunca existieron.

El entorno arquitectónico es de la década del 20 del siglo pasado y no tiene igual en Lima. Desgraciadamente los ocho edificios afrancesados se encuentran en proceso de deterioro. En las ventanas se lucen carteles publicitarios que hasta hace algunos años estaban prohibidos. Lo peor son las letras gigantes de la CGTP colocadas por partida doble. Además, cuelgan gigantografías a cada rato. Las calles de los alrededores están llenas de suciedad, ladrones y caos por todas partes.

Para colmo, a alguien se le ocurrió pintar los edificios de celeste, eliminando el matiz ladrillo que por décadas identificó a este conjunto monumental.

Monumento al coronel Francisco Bolognesi.

Agustín Querol (español). Inaugurado en 1905. La estatua principal fue cambiada en 1954 por otra del escultor peruano Artemio Ocaña. La pieza original de Querol[11] se conserva la Fortaleza del Real Felipe (Callao).

El monumento a Bolognesi es otro ejemplo de mutilación. Ha sido cortado el sable de uno de los soldados de la parte inferior del monumento (el abanderado). Denunciamos esto en 1991, por las puras. Cada año las autoridades se reúnen para el juramento de fidelidad a la bandera, ¿cómo es posible que no se den cuenta? Sin duda han visto el daño, pero aquí sobra el dinero para romper veredas y hacerlas de nuevo, pero no pueden reponer un sable de bronce. Ahora vemos que también está mutilado el fusil de uno de los soldados.   

El pilar que sirve de eje al monumento ha sido pintado de un extraño color verde pálido y la base del monumento de negro. Es típico en Lima que las autoridades decidan desvirtuar los monumentos que deberían proteger.

El capitel y dos figuras alegóricas están pintados de blanco, pero suponemos que son de mármol.[12] Habría que hacer un trabajo cuidadoso para eliminar los agregados inútiles.

El entorno arquitectónico es casi tan bello como la Plaza Dos de Mayo. Aquí también la suciedad y el caos campean por todas partes. Una importante sección de pared -que mira a la Av. Arica- se derrumbó hace varios años y las diversas gestiones municipales de Breña no se dan por enteradas. Una de las cosas más grotescas que hemos visto es el cartel en el que Breña agradecía al presidente de la República por arreglar la avenida. Dicho cartel fue colocado precisamente delante de la pared derrumbada. Hay dinero para la pista, pero no lo hay para reconstruir uno de los mejores espacios arquitectónicos de la ciudad. Hoy se aprecia un cartel gigante que indica que el edificio afectado es un “monumento histórico”.

Hay que agregar que en esta plaza también se cambió el color característico (amarillo pálido) que lucieron los edificios durante décadas. Ahora están pintados de un matiz ladrillo. Las autoridades tienen la obligación de devolver los colores auténticos a las plazas Dos de Mayo y Bolognesi.

Pero hay más. El olor pestilente que tiene el monumento se debe a la casi media docena de gatos que viven -y hacen sus necesidades- entre las figuras escultóricas.

Algunos de mis alumnos pretendieron entregar una carta de reclamo al municipio de Breña. La burocracia los derivó de un lado a otro para no recibir el documento. La opinión de los ciudadanos les interesa menos que el monumento.

Monumento al mariscal Ramón Castilla.  Plaza Unión.

José Luis Peña y Peña, 1969. Es una de las mejores estatuas ecuestres de Lima, pero también ha sufrido mutilaciones: se han robado las cadenas que portaba el afro-peruano en actitud de romperlas. También han sido cortadas la espada y la balanza de la alegoría de la Justicia, así como el atributo que portaba la alegoría de la Ley. Las inscripciones que identificaban a las figuras alegóricas han desaparecido.

La anodina reja no es digna de semejante monumento, además tiene dos sectores abiertos por los que sujetos indeseables ingresan para dormir y hacer sus necesidades. El pedestal de la escultura es receptáculo de excrementos humanos. Para comprobarlo pueden infiltrarse por los forados. Si soportan la pestilencia.

En el caso de esta plaza, el entorno arquitectónico no tiene valor, pero al menos debería estar limpio y ordenado. Por lo menos se puede pintar en un tono uniforme.  El que se atreva a pasear por la zona encontrará suciedad y peligro. Los árboles que se encontraban en la Av. Emancipación -rumbo a esta plaza- han sido arrasados por el municipio limeño.[13] Aunque parezca mentira los cortaron para luego colocar otros nuevos. Ahora hay que esperar que crezcan. Por otra parte, en los alrededores hay numerosos reducidores de metales. ¿No habrán terminado ahí las piezas arrancadas de los monumentos? Las autoridades deberían darse una vuelta por Oroya y calles aledañas.

Después de visitar este monumento, uno recuerda indignado  cierta publicidad engañosa y cachacienta: “Lima está linda, cuídala”.

Monumento al mariscal Andrés A. Cáceres.

Luis Agurto, 1951. Jesús María. Actualmente la plaza y el monumento lucen impecables. Pero hay que recuperar una de las esculturas: el fusil del soldado ha sido mutilado. No estaría demás restaurar los relieves laterales (batallas de Tarapacá y Marcavalle) donde también cortaron varios elementos.

Monumento a Manco Cápac.

David Lozano, 1926. A alguna autoridad despistada se le ocurrió pintar de dorado los bordes de la capa y las plumas del inca, esta huachafería le restó dignidad al monumento, pero afortunadamente la pintura intrusa se está perdiendo. Antes -durante el nefasto fujimorismo- un alcalde cretino puso una reja de color anaranjado alrededor de la plaza. Otra gestión la retiró. ¿No debería haber algún tipo de sanción a los burgomaestres que malogran la ciudad? Con mayor razón cuando el acto tiene tinte político.

En la avenida Manco Cápac se lucían tres bustos de incas. Recientemente desaparecieron dos. Lo indignante es que después de los robos el municipio limeño remodeló toda la avenida, pero a nadie se le ocurrió reponer las esculturas o -al menos- retirar los pedestales vacíos. Es urgente trasladar a un lugar seguro el busto sobreviviente antes que desaparezca. Salvemos al último inca.[14]

En líneas generales, La Victoria tiene muchos atractivos, como por ejemplo muestras de arquitectura del siglo XX con grandes valores plásticos. Los edificios están diseminados por todas partes, pero lamentablemente nadie los visita por la amenaza de la delincuencia, o porque están sucios y deteriorados. Por ejemplo los balcones de antepecho al frente de Polvos Azules o en la misma plaza Manco Cápac, o el bello edificio con elementos clásicos a un lado del Mercado Mayorista. Sugerimos hacer un estudio de los edificios de valor histórico-arquitectónico -los hay de varios estilos en este distrito- para emprender su restauración. No permitan que alguien los derrumbe con el pretexto de la modernidad.

Campo de Marte.

1. Plaza del Niño. Miguel Baca Rossi, 1968. El campo de Marte luce muy bien, pero se han olvidado de restaurar la Plaza del Niño. Se trata de un conjunto escultórico de tres piezas: los niños que estudian, el niño trabajador (canillita) y el niño deportista. El último desapareció hace muchos años y jamás fue repuesto. Ni siquiera tienen la delicadeza de retirar el pedestal vacío que pone en evidencia el latrocinio.

La falta de criterio y el afán por desperdiciar el dinero son palpables en el Campo de Marte. El municipio de Jesús María retiró una escultura de César Vallejo sedente -que nos daba la bienvenida al llegar al sitio- y la trasladó a inmediaciones del Parque de los Próceres. En su lugar construyó una pileta ornamental. Luego dieron marcha atrás y devolvieron a Vallejo al emplazamiento original, para colocarlo encima de la pileta. ¿Es normal invertir el dinero en barbaridades este tipo cuando muy cerca hay una obra de arte -el niño faltante- que necesita ser restaurada? ¿Qué nos pasa?

2. El ojo que llora. Lika Mutal, 2005. La intolerancia, el fanatismo y la ignorancia atentaron dos veces contra este singular monumento que recuerda a las víctimas de la violencia política. La municipalidad de Jesús María debería restaurar la obra y prever los movimientos de las hordas fujimoristas para evitar nuevos ataques.

Plaza Francia.

Estatua de La Libertad. Obra obsequiada por la colonia francesa. Se inauguró en 1926.

Este es un caso que sólo puede ocurrir en el Perú. Hace  varios meses mutilaron la estatua, quedando la alegoría sin su atributo característico: la antorcha. Semanas después se iniciaron las obras de remodelación de la plaza Francia. Culminada la intervención fuimos a observar la estatua y grande fue nuestra indignación al comprobar que la escultura seguía incompleta. Tampoco repusieron la placa correspondiente. Levantaron y cambiaron todo el piso pero nunca se dieron cuenta que el objeto más importante del lugar estaba mutilado. Aquí hay alguien que no sólo es mudo, también es ciego.

Monumento a George Washington.

Réplica de la obra de Jean-Antoine Houdon. Se inauguró en 1922. La plaza también ha sido “remodelada” por la actual gestión municipal. El resultado ha sido lamentable. Han destruido la banca semicircular que acompañaba a la estatua de Washington, desfigurando así el diseño tradicional del monumento.     Desperdicio de dinero y daños al patrimonio de la ciudad, todo para colocar la propaganda del alcalde de turno.[15]

Monumento a Humboldt.

Obra del escultor alemán David Dancer, 1935. Este conjunto escultórico es el caso más escandaloso de robo sistemático e indiferencia de las autoridades. Las piezas de bronce fueron arrancadas una a una: el pequeño mamífero, las aves marinas, el osito; dejando la cabeza del sabio alemán en la más espantosa soledad.[16]

Cuando se remodeló el Parque de la Exposición construyeron una réplica del conjunto escultórico, pero lamentablemente esta obra no está a la altura del original. Basta ver las fotografías antiguas y apelar a nuestra memoria visual para comprobar que las proporciones de las piezas han variado.

La pobre réplica ha sido dorada hasta el ridículo y su pedestal pintado de plomo-azulado, el mismo color que lucen los baños del parque. Su espacio está invadido por una feria que le sirve de velo y evita su contemplación. Hay que hacer malabares para observarla. Esfuerzo en vano, ya que luce horrible. Pidamos perdón a la memoria del sabio Humboldt.[17]

Monumento a la familia.

Miguel Baca Rossi. Plaza San José, Jesús María. Otro caso de intervención desafortunada. Las piezas de bronce lucen un estridente dorado que afea el conjunto.

Los cambios de color son una falta de respeto a la obra de los artistas. Entiendan eso señores alcaldes. Ver la imagen original en:  http://www.bacarossi.com/es/Monumentos.html.

Alameda Chabuca Granda.

Con un polémico pero interesante diseño arquitectónico de Javier Artadi, se recuperó este espacio para la ciudad en 1999.  Fue durante la gestión del Dr. Andrade.

Hoy vemos que el relieve con el retrato de la gran compositora peruana ha desaparecido. Sólo queda el pedestal vacío. Suponemos que ahí también estaba indicando el nombre del alcalde que hizo la obra.

Resulta bastante extraño el robo a sólo unos metros del Palacio de Gobierno. La actual gestión municipal debe reponer el relieve y colocar la placa con el nombre del Dr. Andrade. Justo homenaje para el alcalde que recuperó la ciudad. [18] Además hay que poner fin a las ferias que tienen invadido ese espacio urbano. [19]

Plaza Perú.

Esta es una historia de despropósitos. La Plaza de Armas de Lima es parte principal de la típica ciudad virreinal diseñada en damero. Este planteamiento original fue deformado al incorporar el patio de honor del nuevo Palacio de Gobierno (década del 30) y con la creación de la plaza para el monumento de Francisco Pizarro (década del 50). En esa esquina había arquitectura y fue eliminada para dar paso a la escultura del conquistador español (obra del norteamericano Charles Cary Rumsey).

La estatua ecuestre ha sido objeto de grandes polémicas. En general, la población estaba en desacuerdo con tener un monumento al conquistador del Perú en el corazón de la capital. Vox populi, vox Dei, la actual gestión municipal trasladó la escultura al Parque de la Muralla, lugar en el que ya no molesta a nadie.

El problema es la denominada Plaza Perú. La estatua fue reemplazada por una pileta ornamental, un monumento al absurdo si se tiene en cuenta que compite con la cercana fuente virreinal, una joya de 1651 emplazada al centro de la Plaza de Armas.

De alguna manera, el Pizarro ecuestre llenaba visualmente el vacío arquitectónico de la manoseada esquina. Lógicamente debió ser reemplazado por otro monumento escultórico, por ejemplo una alegoría de la nación peruana. Tal vez se realice en el futuro. Dado el caso, la obra será resultado de un concurso entre escultores con un jurado de arquitectos, historiadores y críticos de arte. Nada de caprichitos personales de los jumentos de turno.

Nos preguntamos si los arquitectos se animarían a plantear otras soluciones a la esquina vacía, tal vez la reconstitución visual del volumen arquitectónico.  Queda pendiente resolver la existencia de este hueco que no corresponde al diseño original de  la  Plaza de Armas de Lima.

Parque de la Reserva.

Obra colectiva inaugurada en 1929 y desnaturalizada por la actual gestión municipal. El Circuito “Mágico” del Agua es la obra de la que se siente más orgulloso el alcalde de Lima. Y cuenta con amplio apoyo de la población. Sin embargo, para nosotros esta obra es un verdadero escándalo. Millones de dólares invertidos en el más grande monumento a la huachafería.[20] Dinero de la ciudad que debió emplearse en su Patrimonio monumental-artístico. Dinero malgastado en la desfiguración del diseño y el sentido de uno de los más importantes espacios públicos de Lima. Dinero de la ciudad invertido en la patológica campaña electoral permanente del Dr. Castañeda.

Ahora la gente visita el parque de noche, para poder apreciar el “mágico” espectáculo de la luz y el agua. El diseño original del conjunto pasa desapercibido. Donde antes entrábamos libremente recordando a los limeños que se alistaron en el Ejército de Reserva para enfrentar a la invasión chilena, ahora tenemos que pagar por un rato de diversión. El acceso sólo es posible en el horario en que funcionan las “mágicas” fuentes.

Nadie niega que el circuito es entretenido, se pueden tomar bonitas fotografías con la familia, etc. Pero si era necesario hacerlas -yo creo que no- se debió escoger otro lugar, no tenían que perjudicar a este tradicional paseo público.

 Si hay algo positivo en el nuevo Parque de la Reserva es la restauración de la casa moche de José Sabogal.  Pero los genios que administran el lugar la usan como depósito. También hay que destacar la instalación de una réplica de la escultura El niño del ñoco (Raúl Franco Ochoa), cuyo original (Ismael Pozo) desapareció en 1992.

Uno de los elementos originales del parque que pasa desapercibido, es la iconografía representada en los tres frisos elaborados por Daniel Casafranca, uno central y dos laterales más pequeños. Son escenas alegóricas de actividades de la sociedad inca: la adoración a los dioses, las artes plásticas, la música y la danza. La escena central es un ritual del Antiguo Perú en el que diversos personajes desnudos o semidesnudos, convergen hacia una imagen central: nada menos que el sol de los incas. En realidad es una máscara funeraria sicán a la que se le han agregado rayos. Otros motivos notables son el puma, la llama, las vasijas de base trípode, un huaco retrato moche y el monolito del Degollador de Pukara (que había sido descubierto por Valcárcel en 1925). Por su parte, algunos personajes se desplazan en un movimiento que recuerda al cortejo de un dios clásico. Compárese, por ejemplo, con el cuadro de Tiziano Baco y Ariadna (1522). Incluso el detalle de los felinos. Todo esto pasa desapercibido para que se luzcan las fuentes del Dr. Castañeda.

Para agrandar el despropósito, el diseño actual del Parque de la Reserva ha dejado de lado las tres esculturas de Cristina Gálvez que se encontraban en su interior. Recordamos que se trataba de un felino, un ave y un pez. Hemos visitado el parque varias veces buscando estas obras de arte por todos sus rincones. Gran desilusión. Los atrevidos que intervinieron este espacio público desconocen la valía de estas piezas creadas por una de nuestras más destacadas artistas. Por respeto a la finada solicitamos a la municipalidad que informe cuál es el sitio al que han sido trasladadas las esculturas. No vayan a salir con que se han perdido porque eso sería escandaloso. Poco antes de la “remodelación” del Parque de la Reserva los animales de Cristina Gálvez estaban ahí. Y deben volver.

Parque Neptuno.

En una ciudad declarada Patrimonio Cultural del Mundo, un alcalde que cree que está re-fundando la ciudad, se atreve a cambiarle de nombre a los espacios públicos tradicionales. Esta falta de respeto a la memoria urbana ha ocurrido en el Parque Neptuno, ahora llamado “Parque de Museos”. Además de inapropiado es absurdo, ya que en dicho sitio sólo hay un museo (el de arte italiano). Tal vez han pensado que el Centro de Estudios Histórico Militares es un museo.  Esta gente ni siquiera conoce los espacios que interviene.

Hay cosas interesantes que se pueden hacer en el Parque Neptuno (llamado así por la fuente con una escultura decimonónica del dios griego), como por ejemplo la reconstitución del conjunto escultórico del Molino de Santa Clara, ahora disperso (Biblioteca Nacional, Museo de Arte Italiano, etc.). Las esculturas representan a personalidades de la cultura italiana y estarían mejor ubicadas en los alrededores del citado museo. No olvidemos que las estatuas conformaban una serie, no tiene sentido que continúen aisladas.

Paseo Colón.

Además de la estatua dedicada al famoso navegante -obra del escultor italiano Salvatore Revelli- en este espacio público se ubicaron las cuatros estatuas italianas del siglo XIX que representan a la estaciones. Hace varios años la alegoría del invierno fue derribada por un vehículo y hasta ahora no ha sido repuesta. “Duerme” olvidada en un depósito municipal.[21]

Los primeros días de febrero de este año hemos visto atónitos el inicio de la remodelación del Paseo Colón: han levantado los pisos sin haber retirado las estatuas. Una máquina mal dirigida y se pueden traer abajo una obra de arte. ¿Es tan difícil darse cuenta de lo obvio? La persona que dirige la obra ni siquiera se preocupó en cubrir las esculturas.[22]

Pinturas murales.

Importantes obras de artistas nacionales merecen la atención de nuestras autoridades. Aquí algunas:

1. Murales sobre la educación peruana. Teodoro Núñez Ureta, Enrique Camino Brent, Juan Manuel Ugarte Eléspuru y Carlos Quispez Asín, en el ex – Ministerio de Educación.      

Durante el Fujimorato el edificio pasó a ser local del Poder Judicial. De esta manera los murales quedaron descontextualizados. Cuando se acude a pedir permiso para fotografiar las pinturas, nadie en el edificio sabe quién es el encargado y la gestión se convierte en un peregrinaje de oficina en oficina. Si se intenta tomar fotografías sin hacer la gestión, los vigilantes caen sobre uno como si se estuviera cometiendo un delito.

2. Marinera limeña y Huayno: pinturas de Teodoro Núñez Ureta en el Edificio Tacna. Estas obras de arte están en peligro de desaparecer. Están dañadas gravemente hace muchos años y siguen esperando  la conmiseración de las autoridades. Se pueden apreciar los murales en la Av. Tacna 592.

3. Perú: pasado, presente y futuro. Juan Manuel Ugarte Eléspuru. Importante mural de 14 x 9 mts. en la capilla del colegio de teología de Santo Tomás, hoy auditorio del colegio Mercedes Cabello de Carbonera. La pintura es desconocida para el público cuando podría ser un atractivo. Sugerimos que el viejo bus que como gran cachivache se guarda en el antiguo atrio de la iglesia, sea retirado para dejar libre la puerta. Así podríamos apreciar la bella portada virreinal y el público podría acceder -previo pago módico al colegio- para contemplar el mural.

4. Mito de Pomona. Mural de mosaico de Carlos Quizpez Asín (1967). Municipalidad de Lince. La obra se encuentra en buen estado, pero a alguien se le ocurrió sembrar un par de palmeras que están creciendo y dificultan la visualización del mural.

5. Mural de la Vía Expresa (Miraflores). Ricardo Wiesse, 1992. Gran mural de mosaico que necesita urgente limpieza y reintegración de las teselas que se han desprendido. Sorprende que las actuales autoridades miraflorinas no muestren interés por esta notable obra de arte.

6. Mural sobre los Derechos Humanos. Víctor Delfín, 2001. Ubicado en la sede de la Asociación Pro-Derechos Humanos APRODEH: calle Pachacútec 980 (Jesús María). El mural fue malogrado el año 2004 por las hordas que desprecian la vida, la libertad y el arte. Urge restaurarlo.

7. Murales de los colegios Bartolomé Herrera y Melitón Carvajal. Las autoridades han destruido los murales con alegorías de la educación, un acto vandálico del que nadie dice absolutamente nada. La modernización no puede ser sinónimo de destrucción del arte.

Puentes sobre el río Rímac.

Dos puentes importantes tenemos sobre el río Rímac. El Puente de Piedra edificado en tiempos del virrey Montesclaros (1610) y el Puente Balta de la casa Eiffel (1869). Desgraciadamente, el paisaje de esta parte del Centro Histórico ha sido desvirtuado con la agresiva inclusión del horrible puente denominado “Rayos de Sol”. Cierto que la “cosa” es útil, pero cuando se construye una obra arquitectónica en un centro histórico hay que respetar el entorno. Un adefesio no pude destacarse más que las obras de valor histórico. Para colmo le ponen lucecitas nocturnas y le dan un nombre ridículo.

Algo similar ha pasado con el Paseo de los Héroes Navales. Toda la visualidad del espacio monumental -frente al Palacio de Justicia- ha sido destrozada por la erección de chimeneas, que son parte de la obra vial subterránea que están construyendo. ¿Quién es el aprendiz de arquitecto que está jugando a deformar Lima?[23]

Volviendo al río, tenemos que agregar que en el Puente de Piedra existe una placa con una inscripción mentirosa: el puente ha sido “reconstruido” por el Dr. Castañeda. Confundir premeditadamente restauración con reconstrucción es el colmo de la desvergüenza. Lo que ha sido reconstruido recientemente es el tramo moderno que está sobre la Vía de Evitamiento (Puente Trujillo). Pero la placa está en la parte antigua hace varios años.

Monumento a César Vallejo.

Miguel Baca Rossi, 1983. Emplazado frente al teatro Segura. Al municipio se le ocurrió cambiar su recio pedestal por otro más bien anodino. Todo para colocar una placa con el nombre del actual alcalde. El colmo de la desvergüenza.

Monumento al Libertador San Martín.

Obra del escultor italiano Piero Nicole, 1906. Barranco. Una de las placas triangulares de mármol que coronan el obelisco se ha desprendido. En general el monumento luce descuidado.

Monumento al Contralmirante Manuel Villar.

Manuel Gómez, 1967. San Isidro. Trozos de mármol se han desprendido de la estructura geométrica que acompaña a la estatua del vencedor de Abato.

Monumento a Elías Aguirre.

Artemio Ocaña, 1959. Ubicado en Lince, el conjunto escultórico está sucio y el pedestal con numerosas rajaduras.

Plaza de la Medicina Peruana.

Frente al hospital Dos de Mayo. En 1953 se inauguró un monumento a Daniel Alcides Carrión, obra de José H. Huerta. Desde 1972 el sitio se denomina Plaza de la Historia de la Medicina Peruana.

La escultura original fue reemplazada por un polémico trabajo de Juan Manuel Ugarte Eléspuru -pintor, no escultor- Marcelino Álvarez y Williams Buendía. En la plaza se instalaron bustos de destacados médicos peruanos y réplicas de los diseños Sechín.

La plaza hoy luce mugrienta, un baño público habitado por seres marginales, con evidencias de vandalismo por todos lados. Es evidente la desaparición de 24 bustos, quedan todavía 25. Los saqueadores están a punto de empatarnos.

Plazuela del Cercado.

Es el corazón del tradicional Barrio del Cercado. La visita a este espacio urbano no puede ser más desoladora.  La fuente ha sido mutilada y está cubierta por numerosas pintas. Del agua, ni un chorro. Las esculturas de mármol también están afectadas, principalmente la alegoría de la Justicia, que ha perdido la espada. Además hay un pedestal vacío.[24] Lo más grave del asunto es que la plazuela  tiene como vecina principal a una dependencia de la PNP. Los vándalos actúan impunemente a pesar de la presencia de la autoridad policial. A la policía se la respeta, a los monumentos también.

Plazuela Buenos Aires.

Ubicada entre los jirones Huánuco y Miró Quesada, a unos pasos de la iglesia de Cocharcas. Es otro caso vergonzoso de abandono de un espacio urbano. La antigua fuente es imponente pero está dañada. Y por supuesto, no funciona. De las quince farolas de la plaza, sólo una tiene luminaria. En los alrededores campean la suciedad y el peligro. Algunos balcones se resisten a caer. Viendo esta histórica fuente de Barrios Altos, uno piensa en el despilfarro carnavalesco del Dr. Castañeda y sus “mágicas” piletas.

Las amazonas.

Dos esculturas de Sérvulo Gutiérrez, 1942. Fueron presentadas en la Exposición Amazónica. Se encuentran en el frontis del Museo de Historia Natural de la UNMSM. Ambas estatuas disparan unas flechas imaginarias que no sería difícil reponer. Tal vea sea la ocasión para pasarlas del yeso al bronce.

 Pobre escultura.

Es valioso el interés de muchos municipios e instituciones en levantar obras escultóricas en tributo a personalidades ilustres de la patria. El problema es que en los últimos años han proliferado esculturas de pobre calidad que más que homenaje se convierten en espectáculo grotesco. Ahí están por ejemplo la desproporcionada estatua de Manuel Cipriano Dulanto en el Callao, el contrahecho Miguel Grau sentado en una banca de Chucuito, la espantosa “voleybolista” dedicada a Akira Kato en Salaverry con Javier Prado o el monumento central del “Parque de la Cultura” de Bellavista.[25] Las obras se deben encargar a artistas de verdad que los hay de sobra en el Perú.[26]

 


[1] El término “terrorismo visual” es una sugerencia de nuestro amigo Miguel Jurupe, profesional de turismo especializado.

La primera versión de este texto se publicó con el título: “Monumental descuido. Memoria, arte y ciudad”. En: Exágono. Revista del Colegio de Arquitectos del Perú. Lima, Año 1, N. 3 (2009): 48-53.

[2] En la capital, el Estado no ha sido capaz de construir edificios con infraestructura moderna para nuestro patrimonio cultural. El Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia se remonta a los años 40 del siglo pasado. El Museo del Banco Central de Reserva funciona en el antiguo local del banco. La sede del Museo Nacional de la Cultura Peruana es de los años 20, fue construido por un privado y luego adquirido por el Estado. El Museo de la Nación ocupa el antiguo Ministerio de Pesquería. Y la Casa de la Literatura Peruana se ha instalado en la estación del ferrocarril.

[3] En la cuadra  5 de Azángaro hay un balcón al borde del colapso.

[4] Algunos urinarios “al paso” tradicionales en Lima: Puente Balta, alrededores de la Escuela de Bellas Artes y del Colegio Real, cuartel de Santa Catalina, laterales del Museo Nacional de la Cultura Peruana, Jr. de la Unión con Moquegua, pasaje Lino Cornejo, pasaje Inclán, las cuadras 5 y  7 de Chancay,  la puerta lateral de la iglesia de Huérfanos, la cuadra 8 de Cailloma, Rufino Torrico con Ocoña, Abancay con Inambari, etc.

[5] Recientemente algunas casonas se han derrumbado, ante la indiferencia de las autoridades y el silencio de la prensa. Caminen por Moquegua, Puno, Paruro, etc. y verán los estragos del descuido.

[6] Tal es el caso de la Municipalidad de Lima en las obras del intercambio vial en las avenidas Universitaria y Venezuela. La primera parte del proyecto llega a los pies de las huacas San Marcos y Aramburú. Lo que viene después es el atentado contra el monumento arqueológico, un importante centro ceremonial del Primer Desarrollo Regional.

También es grave la responsabilidad del rector Luis Izquierdo, que inicialmente aceptó este despropósito. Se trata de un empresario de la salud que llegó al rectorado gracias a su alianza con los “estudiantes eternos”. No pidamos peras al olmo.

[7] Un caso exitoso pero aislado de intervención de la Municipalidad de Lima. 

[8] Hay que estar alertas porque algunas autoridades no están pensando en restaurar, sino en pedir el retiro de la condición de monumentos históricos para demoler las tradicionales casonas. Sin embargo, el INC ha manifestado que su opción es la restauración. Aplausos.

[9] Posiblemente el inventario existe, hay que buscar en el INC, la municipalidad o en las facultades de arquitectura. En todo caso se puede convocar a voluntarios, sin duda los estudiantes de arquitectura, historia, historia del arte, arqueología, etc. participarán con entusiasmo y generosidad.

[10] Por ejemplo, ahí está la Casa Barbieri, tomada por las imprentas a vista y paciencia de todos.

[11] La notable escultura muestra al héroe herido de muerte, ensimismado en su sacrifico conciente, abrazando la bandera y sin soltar el revólver con el que ha disparado el último cartucho.

[12] Jorge Basadre. Historia de la República. Vol. 12. Lima: El Comercio, 2005; p. 102.

[13] Ver el nuevo logotipo del municipio limeño diseñado por el ingenioso Álvaro Portales: http://www.alvaroportales.pe/2009_08_01_archive.html

[14] El municipio victoriano ha anunciado la remodelación de la Plaza Manco Cápac. Mucho cuidado con hacer barbaridades como por ejemplo cambiarle de nombre al espacio público o agregar obra escultórica sin calidad. Inviertan en recuperar la belleza original de la plaza y de la arquitectura de los alrededores.

[15] Hay una denuncia en: http://www.youtube.com/watch?v=jZ_y-QbuR6w&feature=related

[16] José Antonio Gamarra Puertas hizo un paciente seguimiento a este proceso de destrucción, pero sus denuncias nunca fueron escuchadas.

[17] Cerca está el Jardín Japonés, que ha sido intervenido “artísticamente” y desfigurado totalmente.

[18] Vemos que también ha desaparecido una placa en el Parque de la Exposición, remodelado durante la gestión del Dr. Andrade.

[19] Caso similar ocurre con el Parque Universitario, que constantemente es ocupado por una variopinta feria. Aquí la cosa se agrava, porque la esquina de acceso al Centro Cultural de la UNMSM está tomada por los jaladores de los falsificadores de documentos. Estos tipos acosan y espantan a los visitantes del más importante centro cultural del Centro Histórico. 

 [20]  Ya que hay tanta plata para gastar, que inviertan en algo útil. La Municipalidad posee una importante colección de arte: pinturas de Pancho Fierro, Merino, Laso, Hernández, Castillo, Sabogal, Segura, Urteaga, Tilsa, Szyszlo, Bagate, Guayasamín, etc. Así como muebles, porcelanas y réplicas de esculturas europeas. Una parte de este acervo se muestra en una pequeña galería, incluso varias pinturas han sido restauradas, cosa que felicitamos. Sin embargo, muchas obras se encuentran ubicadas absurdamente en espacios casi inaccesibles. Esta situación es una muestra más del retrógrado “patrimonialismo” de los políticos peruanos: aprovechan los bienes públicos como si fueran parte de su patrimonio personal.

La verdad es que el municipio -hace rato- debería tener un museo de arte. De esta manera la colección estaría al alcance de todos, como en los países civilizados. La Municipalidad ha anunciado la organización del “Museo de la Ciudad”. Bien, siempre y cuando se deje todo en manos de los especialistas, porque el actual alcalde es capaz de colgar su fotografía en el museo.

[21] Alfonso Castrillón. “El gusto de los alcaldes. Indagación sobre el destino ornamental de Lima”. Illapa, N. 6; pp. 16-17.

[22] Recién lo hicieron en la parte final del trabajo.

[23] Por eso nos indigna leer en la página del Partido Solidaridad Nacional esta afirmación sobre el Dr. Castañeda: “Como Alcalde de Lima ha realizado una gran cantidad de obras que han mejorado la fisonomía urbana de la ciudad, ha rescatado y restaurado el Patrimonio histórico, cultural, artístico y natural de la capital”. (http://www.psn.org.pe/website/master.php?page=fundador).

[24] Una vecina del lugar guarda en su casa la alegoría de América derribada. La estatua está fragmentada pero es recuperable. Lo curioso es que las autoridades no se dan por enteradas, a pesar de que la señora comunicó en su momento este hecho. Alfonso Castrillón. “El gusto de los alcaldes. Indagación sobre el destino ornamental de Lima”. Illapa, N. 6; p. 17.

[25] Magnífico ejemplo de lo que el escritor mexicano Antonio Gómez Robledo denominaba “lo exquisito fallido”.

[26] En provincias también están de moda las esculturas alucinadas. En vez de inventar barbaridades, sugerimos revisar la página web de Miguel Baca Rossi: http://www.bacarossi.com/es/Divertimenti.html. Ahí hay fotografías de numerosas obras en formato pequeño que bien podrían ampliarse para las plazas que requieran obra escultórica.

Por otra parte, la escultura peruana contemporánea brinda diversas opciones que deben tomarse en cuenta. Aquí están los nombres de algunos escultores notables: Haroldo Higa, Lida Ivonne Lima, Javier Aldana, Johanna Hamann, Sonia Prager, Aldo Shiroma, Amelia Weiss, Antonio Pareja, etc.

La papa decodificada

septiembre 25th, 2009

Descubren el genoma de la papa

Un grupo internacional de científicos de 14 países, que incluye a investigadores del INTA Balcarce, anunció el descubrimiento de la secuencia del genoma de ese cultivo, tercero en importancia alimentaria mundial.

El hallazgo permitirá entender cómo funciona la papa, un valioso miembro de la familia de las solanáceas, para identificar genes fundamentales que puedan perfeccionar el rendimiento y la sanidad, así como los aspectos nutricionales e industriales de la producción.

Al mismo tiempo, el descubrimiento podría revolucionar tanto los programas de mejoramiento genético como la manera de explorar la diversidad del germoplasma.

“El INTA Balcarce ha participado en este proceso dentro de un consorcio internacional, creado por la Universidad de Wageningen y del cual participamos distintas instituciones”, explicó Sergio Feingold, director del Laboratorio de Agro-Biotecnología de esa unidad y referente institucional del proyecto.

Ese laboratorio contribuyó con la secuenciación parcial del cromosoma3, la secuencia completa de la mitocondria y con la construcción de un mapa genético que identifica la localización de todos los fragmentos secuenciados por los socios del consorcio.

El consorcio de secuenciación del genoma de la papa -PGSC, por sus siglas en inglés-, comenzó este trabajo en 2006 y hoy, adelantándose un año a su programa, dio a conocer el primer borrador del genoma ensamblado. Ese documento se actualizará en los próximos meses a medida que se generen datos adicionales, incluyendo la anotación de los genes, identificación del transcriptoma y análisis de genes críticos a la producción de papa.

De acuerdo con Feingold, “el acceso a esta información ayudará a los científicos en el mejoramiento de la productividad, la calidad, valor nutricional y resistencia a los patógenos de nuevas variedades”.

La papa en el mundo

A continuación se transcriben algunos datos que ilustran lo que representa la papa en el mundo de la producción, consumo y economía.
- 18,5 millones de hectáreas es la superficie mundial sembrada.
- 77 kilos de papa por año consume, en promedio, cada peruano.
- 130 son los países donde se cultiva.
- 325 millones de toneladas se cosechan anualmente en los países productores.
- 2008 fue el ciclo nombrado por la ONU como Año Internacional de la Papa.
- 5.000 variedades de papa existen en todo el mundo.
- 8.000 años pasaron desde su origen, en la cordillera andina.
- 72.000.000 de toneladas anuales produce China, líder mundial del sector, que aporta más del 20% del tonelaje global.
- 213.000.000 de toneladas se comen cada año, lo que convierte a la papa en el tercer cultivo de importancia mundial, después del arroz y el trigo.

San Marcos y Pacopampa

septiembre 18th, 2009

La Dama de Pacopampa

Manuel Burga

En realidad no puedo decir casi nada sobre este hallazgo arqueológico del equipo del Dr. Yuji Seki del Museo Nacional de Etnología de Osaka, Japón, pero como en el reportaje de El Comercio, publicado el domingo pasado, no se menciona a la UNMSM, me parece de justicia completar esta noticia presentando la historia de este sitio arqueológico. Un relato que  describe la transformación de San Marcos de una institución fantasmagórica, en una institución realmente existente en esta región.

Para nuestra Oficina de Fincas, Pacopampa es una propiedad rural de San Marcos, ubicada en el distrito de Querocoto, provincia de Chota,  departamento de Cajamarca, adquirida en 1977. Su área aproximada, 80,000 m2.  La más pequeña entre las cinco propiedades rurales que San Marcos posee en provincias.  La historia académica es mucho más interesante. Rafael Larco, en los años 40, quizá fue el primer arqueólogo que visitó Pacopampa, lo inspeccionó y encontró el monolito que representa una felina, que ahora se exhibe en el Museo Larco de Pueblo Libre. La UNMSM, en 1966, a propuesta de Pablo Macera, creó el Seminario de Historia Rural Andina, que su fundador pronto convirtió en un centro de estudios interdisciplinarios. Desde entonces hasta el 2005, lo han visitado importantes arqueólogos de nuestra universidad, algunos de los cuales promovieron que la pareja masculina del felino, encontrada en el lugar, se quedara adornando la plaza del poblado.

La última visita oficial la encabezó la Dra. Nanda Leonardini, en marzo del 2005, y nos dejó un delicioso diario de viaje que mostraba las grandes dificultades que aún existían para llegar a este lugar. Pero también es de justicia no olvidar que fue una donación económica de Emilio Choy, importante intelectual de entonces, la que permitió comprar Pacopampa.

 ¿Pero por  qué San Marcos se convierte en propietaria de un terreno tan vinculado a la historia local?  La explicación la encontramos en la siguiente historia abreviada.  A fines del XVIII, una familia criolla asume la propiedad de un fundo de 10 mil has, San Lorenzo de Ayanchacra, en el distrito de Querocoto, que luego pasó por varias manos hasta convertirse en propiedad del Colegio San Pedro Nolasco. Los bienes de este Colegio, en 1826, pasaron al Convictorio de San Carlos, por su aporte a la Independencia.

En 1876, con la gran reforma universitaria liberal del gobierno de Manuel Pardo, San Marcos recibe todo el patrimonio de este Convictorio.  El fundo aparece aún como propiedad de San Marcos en el Margesí de sus bienes publicado en 1966, en cuya partida 45 se dice: “…se halla inscrito como dominio de la Universidad a fojas 193, del tomo 30, del registro de la Propiedad Inmueble de Cajamarca”. En 1969, con la Reforma Agraria, los pobladores de Querocoto se convierten en sus propietarios. San Marcos, sin embargo, quedó en la memoria, en los afectos de los pobladores del distrito, lo que muy probablemente hizo más fácil la compra de 1977.

La presencia de San Marcos en esta región es ahora más real.  El proyecto actual incluye un museo de sitio, mejoras en el acceso y conexión con la red de lugares turísticos de Lambayeque.  El mismo año 2005 se firmó el convenio  UNMSM-Museo Nacional de Etnología para que el Dr. Yuji Seki, con nuestros arqueólogos jóvenes y trabajadores locales, inicien sus investigaciones. Han pasado casi cuatro años y ya tenemos importantes resultados.  El Centro Ceremonial de Pacopampa puede permitir un mejor conocimiento del complejo horizonte Formativo Chavín y convertirse paralelamente en un importante lugar turístico en la región.

Así San Marcos podrá pasar de una presencia ficticia, imaginada, de mítico terrateniente local, a una presencia más real, promotora del desarrollo regional.

Fuente: La República

Los humanos se hacían ropa hace 34 mil años

septiembre 12th, 2009

Las muestras más antiguas de fibra textil utilizadas por el hombre

Entrada de la cueva donde han sido hallados los tejidos. Foto: SCIENCE / AAASLa revista Science ha publicado un nuevo descubrimiento, de lo que podría ser, el primer vestido de la historia del hombre, datado hace más de 34.000 años.

El descubrimiento de esta pieza, ha sido llevado a cabo por investigadores y especialistas de la Universidad de Hardvard, junto con la Universidad Hebrea y el Museo del Estado de Georgia.

Los arqueólogos que participaron en la investigación encontraron pequeñas fibras de lino, que según los investigadores, fueron utilizadas por el ser humano para fabricar vestimenta, zapatos, cestas o incluso para confeccionar ropa de hogar.

Algunas de las piezas que encontraron estaban teñidas en colores, como el turquesa, el rosa, el gris o incluso de color negro, que conseguían al mezclar plantas de la zona con las prendas. Otras de las fibras que han encontrado los paleontólogos estaban torcidas, con lo que los investigadores llegaron a la conclusión que fueron utilizadas para fabricar cuerdas o cadenas.

La investigación tenía el objetivo de completar un informe sobre la vida en el paleolítico superior, las costumbres de los habitantes de la zona, sus técnicas de caza y sus condiciones de vida.

El equipo de investigadores, llevaba años trabajando en la zona de la cueva Dzudzuana, concretamente desde 1996. Mientras estaban haciendo unas pruebas con el microscopio sobre unas capas de arcilla, encontraron las fibras de lino. La sorpresa fue enorme y en seguida comenzaron a estudiar el hallazgo. Finalmente dataron con radiocarbono las muestras en más de 34.000 años de antigüedad. La pieza más antigua que se había encontrado hasta la fecha, tenía una antigüedad de 28.000 años y fueron halladas en la República Checa, en el famoso yacimiento de Dolni Vestonice.

El arqueólogo Ofer Bar-Yosef, responsable del hallazgo, asegura en la revista, que “estas fibras de lino supusieron una invención fundamental para los primeros seres humanos”.

Las piezas pudieron ser utilizadas para crear prendas de vestir, para el frío, para hacer telas o incluso para coser prendas de cuero.

El lino crecía de forma natural en las inmediaciones de la cueva y ayudó de forma fundamental para protegerse del frío, en una zona, como es la República de Georgia, que se caracteriza por las bajas temperaturas.

Noticias relacionadas:
El Períodico de Cataluyna
EFE
El País

ABC

Tablillas cuneiformes en un templo de hace 2700 años

septiembre 11th, 2009

 

Hallan tablillas cuneiformes en un templo turco de 2.700 años
11 de Septiembre de 2009.

 Foto: J. Jackson Las excavaciones dirigidas por el arqueólogo Timothy Harrison, de la Universidad de Toronto, en el emplazamiento de un templo recientemente descubierto en el sudeste de Turquía, han revelado un conjunto de tablillas cuneiformes que se remontan al período entre los años 1200 y 600 a.C., en la Edad del Hierro. Las tablillas son parte de un posible archivo que podría proporcionar conocimientos de primera mano sobre las aspiraciones imperiales asirias en aquella época.
La colección parece reflejar una renovación neoasiria de un complejo más antiguo de templos neohititas, proporcionando una rara oportunidad de examinar la dimensión religiosa de la ideología imperial asiria.

Las tablillas, y la información que contienen, posiblemente puedan poner de manifiesto las ambiciones imperiales de una de las grandes potencias del mundo antiguo, y su perdurable influencia sobre la cultura política de Oriente Medio.
Parcialmente desvelada en el año 2008 en Tell Tayinat, capital del reino neohitita de Palastin, la estructura del edificio en que se encontraron las tablillas conserva el diseño clásico de un templo neohitita. Éste formó parte de un lugar sagrado que en el pasado incluyó estelas monumentales con inscripciones en luvio (una lengua muerta que antaño se hablaba en Turquía). La expedición encontró tales estelas destrozadas en fragmentos pequeños.
Tayinat fue destruida por el rey asirio Tiglath-pileser III en el año 738 a.C., y luego transformada en una capital asiria provincial, con administración imperial y un gobernador propio. La destrucción de los monumentos luvios y la conversión del lugar sagrado en un complejo religioso asirio pueden representar la manifestación física de este acontecimiento histórico.

Información adicional: Schitech News

Los humanos en el Paleolítico Temprano

septiembre 11th, 2009

Los humanos del Paleolítico Temprano ya eran buenos cazadores
11 de Septiembre de 2009.

 

Foto: Qesem Cave Project, Tel Aviv UniversitUna antropóloga ha descubierto que los humanos que vivieron en una cueva paleolítica situada en la zona central de Israel hace entre 400.000 y 250.000 años tuvieron tanto éxito en la caza de grandes animales como lo tuvieron posteriormente los cazadores de la Edad de Piedra en el mismo lugar, aunque las técnicas de los primeros para despedazar carne eran toscas y la labor no recaía sobre los más expertos.
Esto puede parecer un dato de escasa importancia para los profanos en el tema, pero en la comunidad científica ha habido un largo e intenso debate sobre si las personas de fines del Paleolítico Temprano eran del todo capaces de cazar, o si estaban limitadas sólo a ser carroñeros. Las evidencias de la Cueva de Qesem indican que, al igual que los humanos del Paleolítico Tardío, los humanos del Paleolítico Temprano se centraron en la caza de grandes animales y realmente estuvieron en la cima de la cadena alimentaria.

Los humanos de la Cueva de Qesem cazaban de manera cooperativa, y luego llevaban las mejores partes del cuerpo de sus presas hacia la cueva, donde cortaban la carne mediante herramientas cortantes de hoja de piedra, y la cocinaban con fuego.

La cueva fue descubierta en un terreno calizo montañoso a unos 11 kilómetros al Este de Tel Aviv hace casi nueve años, durante la construcción de una carretera.

La antropóloga Mary C. Stiner de la Universidad de Arizona fue invitada por Ran Barkai y Avi Gopher del Instituto de Arqueología de la Universidad de Tel Aviv, para participar en el Proyecto de la Cueva de Qesem.
Stiner analizó los patrones de las marcas de cortes en huesos de ciervos, caballos y otros grandes animales que fueron dejados en la Cueva de Qesem por cazadores hace entre 400.000 y 250.000 años. Su novedoso método consistió en analizar las marcas de los cortes para deducir los comportamientos de quienes los hicieron, con respecto al manejo de la carne y al modo de distribuirla entre los individuos, en las comunidades de caza cooperativa, del Paleolítico Temprano y del Tardío.
Los patrones revelaron una diferencia notable en estos comportamientos: Los cazadores del Paleolítico Temprano eran menos eficientes, estaban menos organizados y menos especializados cuando se trataba de extraer la carne de sus presas.

Marcas de cortes aleatorios y en mayores números, hechas por los sujetos de las comunidades cazadoras más antiguas, demuestran que daban poca importancia a los rituales sociales o reglas formales para dividir la carne. Muchas manos, incluyendo algunas muy poco habilidosas, separaban la carne de los huesos durante los festines.

En cambio, en tiempos posteriores, en el Paleolítico Medio y el Tardío, está muy claro que la distribución de carne la hacían personas hábiles en la tarea de despedazar presas. Las marcas de herramientas en los huesos hechas por los cazadores más recientes son muy regulares, eficientes y muestran mucha menos variación en las posturas de los individuos que cortaban la carne de cualquier hueso. Sólo ciertos cazadores u otras personas expertas cortaban la carne que sería repartida entre los miembros del grupo.

Información adicional en: Scitech News

Dmanisi reescribe la historia evolutiva

septiembre 9th, 2009

Dmanisi reescribe la historia evolutiva de nuestro género

David Lordkipanidze, director general del Museo Nacional de Georgia, dio una conferencia en el British Science Festival en Guildford, presentando a los homínidos de Dmanisi. Humanos de hace 1,8 millones de años que podrían probar que el género humano no evolucionó por completo en África como se creía hasta ahora.

cráneo de Dmanisi Dmanisi es un yacimiento paleoantropológico ubicado a una hora de la capital georgiana,Tbilisi, a los pies del Cáucaso. Allí se encontraron los fósiles de los que se cree que eran cinco individuos datados en 1,8 millones de años. Podrían ser unos Homo erectus tempranos, aunque se los ha bautizado como Homo georgicus.

Según lo que podría aportar Dmanisi y sus fósiles, los ancestros humanos habrían migrado de África bastante antes de lo pensado, y habrían pasado un interludio de miles de años en Eurasia antes de volver a África y completar la historia evolutiva de nuestro género humano.

Los Homo georgicus tenían cerebros un 40 por ciento más pequeños que los de los Homo erectus más tardíos de África y presentaban una menor estatura.

“Antes de nuestros descubrimientos”, dijo Lordkipanidze, “la visión predominante era que los humanos salimos de África hace casi 1 millón de años, que ya tenían herramientas de piedra sofisticadas, y que su anatomía era avanzada en términos de capacidad cerebral y proporción de los miembros. Pero lo que estamos viendo es muy diferente”.

Sigue diciendo que los homninos de Dmanisi son los representantes más antiguos de nuestro propio género, Homo, descubiertos fuera de África. Y son los erectus más primitivos descubiertos hasta la fecha. “Podrían ser los ancestros de las poblaciones de Homo erectus posteriores, lo que sugeriría un origen euroasiático para Homo erectus”, dice Lordkipanidze.

La pregunta, dice Lordkipanidze, es si los erectus se originaron en África o en Eurasia. “Esta idea parecía estúpida hace unos años, pero hoy ya no lo parece tanto”, dijo.

Los únicos restos más antiguos que Dmanisi pertenecientes a un representante del género Homo, son los de Homo habilis, el fósil africano que vivió entre 2,5 y 1,6 millones de años.

“Si hubiésemos descubierto Dmanisi hace 40 años, seguro habrían sido clasificados como Homo habilis, por el cerebro pequeño que tienen, pero los dientes mucho más parecidos a erectus que a habilis”, dijo Lordkipanidze.

Fuente: Independent

¿Un nuevo ancestro humano?

septiembre 7th, 2009

El Hobbit de Flores, ¿nuestro querido primo?

Parece que la multiplicación de los parientes de nuestra especie no termina más: ahora apareció uno nuevo: pequeño y extraño y que convivió con nosotros hasta hace unos doce mil años. Uno podría preguntarse si esa convivencia fue un privilegio o una verdadera desgracia, pero el asunto es que el recién llegado sufrió sus peripecias y dio pie para la polémica.

 Por Martin Cagliani

Hasta hace poco se pensaba que el Homo sapiens había estado solo desde hacía unos 30 mil años, al menos, fecha en que desaparecieron nuestros primos los Neanderthales. Pero en 2004 se dio a conocer un nuevo pariente, el Homo floresiensis, apodado amistosamente el “Hobbit de Flores”. Vivió nada menos que hasta hace unos 12 mil años, fue nuestro último pariente vivo y es hoy en día uno de los más controvertidos.

¿QUIEN ERA EL HOBBIT DE FLORES?

Flores es hoy en día una isla pequeña, de unos 14 mil kilómetros cuadrados, al este de la gran isla de Java, Indonesia. Ni ahora ni en el pasado estuvo conectada a tierra firme o a otras islas más grandes.

¿Por qué es importante? Porque allí, en 1998, ya se habían descubierto herramientas líticas de 840 mil años de antigüedad y en 2003 se descubrió una nueva especie humana: los Homo floresiensis.

Presentados en sociedad al año siguiente, estos parientes fueron el caldo de cultivo para que se escribieran cientos de artículos y libros. Los “Hobbit de Flores” recibieron ese apodo por su diminuto tamaño, que recuerda a los personajes creados por Tolkien para El Hobbit y El señor de los anillos.

En total se encontraron restos de nueve individuos de esta especie, la mayoría fragmentarios. Sólo el marcado como LB1 tiene el cráneo completo y gran parte del cuerpo. Se trata de un subfósil, o sea que el proceso de fosilización no llegó a completarse.

Todo indica que era una mujer que tendría unos 30 años en el momento de su muerte y que habría medido nada más que un metro de altura, con unos 25 kilos de peso. Para comparar, el humano más pequeño, el pigmeo, suele medir metro y medio como mínimo.

No sólo el cuerpo era diminuto, sino también la cabeza. El cerebro apenas tenía 380 centímetros cúbicos y era el más pequeño del género Homo. Incluso el primer miembro del género humano, el Homo habilis, tenía un cerebro de mayor tamaño. Las dimensiones craneales del hobbit se ubican entre las de un Australopithecus y las de un chimpancé.

Los nueve hobbits fueron descubiertos en diferentes estratos de la cueva de Liang Bua, que tienen una antigüedad de entre 94 y 12 mil años. Los Homo sapiens, en cambio, se originaron hace unos 200 mil años en Africa, pero no llegaron hasta la región de los hobbits hasta hace unos 35 o 55 mil años, aunque no se sabe cómo pudo haber sido la coexistencia en espacio y tiempo de estas dos especies.

LA HISTORIA OFICIAL

Hasta aquí algunos datos objetivos. Pero la polémica no tardaría en llegar, al momento de interpretar los cómo, dónde y porqué de esa diminuta especie. El grupo descubridor, mitad indonesio, mitad australiano, estaba encabezado por Peter Brown y Michael Morwood. Su posición fue y sigue siendo que los hobbits son una nueva especie. Esto significa que tienen diferencias suficientes como para ser asignados a una especie propia, distinta de cualquier otra.

Para responder a cómo llegaron allí, y cómo es que son tan pequeños, Brown y Morwood no recurren a la magia de Tolkien, sino que lo explican con un proceso evolutivo conocido como enanismo insular: es una adaptación a entornos cerrados de pequeño tamaño, en los que sólo los animales de menor porte sobreviven ante la limitación de los recursos.

Según los descubridores, los hobbits serían descendientes directos del Homo erectus asiático, quien de algún modo habría llegado a la isla de Flores hace por lo menos 800 mil años. Una vez allí quedó aislado de todo, por las características geográficas de una isla rodeada de mares profundos.

En Flores no sólo los hobbits se achicaron; también lo hicieron otras especies, como el Stegodon, un elefante enano que se extinguió al mismo tiempo que el H. floresiensis.

LA GUERRA Y LA PAZ

A fines de 2004, Teuku Jacob, una eminencia en paleontología de Indonesia, y con muchos contactos políticos, literalmente se robó los fósiles. El estaba en contra de las hipótesis de los descubridores y quería estudiar al hobbit por su cuenta, sólo que se olvidó de pedir permiso.

Realmente, ésa fue una guerra mediática y legal para conseguir recuperar los restos y, cuando finalmente se logró, volvieron con muchos daños e incluso con huesos faltantes; hasta el punto de tener marcas de cortes provocados por cuchillos para arrancar trozos de hueso; se notaba que el mentón había sido arrancado de una de las mandíbulas y vuelto a pegar… pero al revés.

Luego de que los descubridores se quejaran de semejantes barbaridades, el gobierno de Indonesia les prohibió la entrada a la cueva Liang Bua, donde los hobbits habían aparecido. Algunas hipótesis señalaban que se adoptaron estas medidas para proteger las opiniones de Jacob, que era casi un héroe nacional por aquellos tiempos. Recién en 2007, tras el fallecimiento de Jacob, se les permitió volver a excavar.

Con todo, los del grupo descubridor tampoco se portaron como caballeros, ya que no permitían que nadie más analizase los restos. Tal vez, habían adoptado esta postura por la mala experiencia con Jacob. Como sea, recién hace unos meses numerosos especialistas pudieron tener acceso a los restos reales y no sólo a moldes.

Sin embargo, fueron muchos los que se unieron a las hipótesis de Jacob, que sostenía que no se trataba de una nueva especie, sino que simplemente eran Homo sapiens pigmeos, parecidos a los que habitan hoy en día en la misma Flores y en islas vecinas.

Precisamente, así fue como empezó la larga polémica. Casi de inmediato surgieron análisis de las tomografías computadas que se habían tomado del cráneo y muchos comenzaron a dudar sobre las dimensiones de ese diminuto cerebro. Así surgió la hipótesis de que se podía tratar de un Homo sapiens pigmeo y patológico, al que le achacaron microcefalia, enfermedad caracterizada por desarrollar un cráneo más pequeño en la gente que la padece. Pero luego de muchas comparaciones y análisis, se descartó que fuera un cráneo patológico.

Otra de las polémicas apuntaba al origen de los hobbits. Muchas de las características del Homo floresiensis son primitivas, presentes en homínidos de hace al menos tres millones de años, y que no han vuelto a aparecer en ninguna especie.

Por eso hay quienes pensaron que se trataba de un grupo de Australopithecus que había sobrevivido aislado allí durante millones de años, pero la cuestión estriba en que no existen pruebas de que los Australopithecus hayan salido de Africa.

Sin embargo, esto no impidió que algunos sostuvieran que al menos algún descendiente de Australopithecus hubiera llegado hasta la isla y, una vez allí, evolucionado hasta los hobbits.

Hoy en día ya existe la certeza de que ése no era un Homo sapiens ni sano ni enfermo. A nadie le queda mucha duda de que estamos ante una especie distintiva y enana. En cambio sí continúa la polémica en cuanto a su origen, aunque existen pruebas y estudios a favor de una relación estrecha con los Homo erectus asiáticos.

LA LARGA BUSQUEDA

Quinientos años atrás la gente de la época se maravillaba ante el descubrimiento de “nuevas poblaciones” en América sobre las que no se tenía la más mínima idea de cómo habían llegado hasta allí. Y que eran humanos e inteligentes, aunque increíblemente se tardó muchos años en reconocerlo.

Hace 150 años la ciencia de la época quedó sorprendida ante el encuentro de lo que parecía una especie diferente a la nuestra, que no sólo era muy antigua sino que habría convivido con nosotros: eran los neanderthales, a los que les llevó mucho tiempo ser considerados humanos e inteligentes.

Y bueno. Apenas cinco años atrás la ciencia se encontró ante uno de los descubrimientos más importantes de la paleoantropología: otra nueva especie, que era inteligente y habría convivido con nosotros hasta hace unos 12 mil años y de la mitad de nuestro tamaño.

Siempre nos costó aceptar a alguien tan parecido y diferente a la vez; ése es uno de los grandes problemas de nuestra especie. Nos es difícil aceptar que no somos los únicos inteligentes, que no somos únicos

La ofensiva cultural boliviana

septiembre 1st, 2009

La ofensiva cultural boliviana

Estimado/as amigo/as:

Hoy desperté y aprecie una nueva noticia relacionada con el vecino país del altiplano: El ekeko sería boliviano. La noticia difundida por Perú 21 (http://peru21.pe/impresa/edicion/2009-09-01/227245) sería parte de una “ofensiva cultural” para recuperar su patrimonio cultural que ahora se encontraría  secuestrado por el Perú. Si la noticia estuviera inserta en una situación histórica diferente a la que todos podemos observar, seria fácil de desbancar tal proposición pues carece de argumento real e histórico. De hecho, las personas que opinan (no argumentan) acerca de la defensa a uno u otro lado de la frontera peruana-boliviana plantean cuestiones que solo son eso: opiniones. Para mi conocimiento existen como mínimo dos formas de definir que pertenece a tal o cual que país. Si el enfoque es esencialista (como es el caso que se nota  en esta discusión) habría que hallar la imagen más cercana a lo que ahora se conoce como el ekeko. Una mutación de una imagen con una cercanía a lo que se llama ekeko. SI fuese así se podrían buscar muchos nexos entre el pasado y el presente. Candidatos de antigüedad que nos apoyen el argumento de que el ekeko es la herencia, evolución o desarrollo de una idea primigenia u original (esta idea materializada en objetos, se conoce en arqueología como “arcaísmo”). Sin embargo, si uno sitúa o contextualiza el asunto, queda claro que el ekeko es un objeto que se encuentra re-significado: se le ha dado una Interpretación a un objeto y todos sabemos que objetos iguales en diferentes relaciones sociales pueden ser y significar varias cosas. Abstraer su “esencia” o su “morfo-funcionalidad”  nos llevaría a homologar cosas iguales con prácticas sociales muy diferentes y quizá hasta encontradas. Si el enfoque es que el ekeko es un objeto incrustado en prácticas sociales y si quieren hacen un materialismo cultural como Marvin Harris, pues la cuestión resulta interesante y diferente al enfoque de los políticos de la cultura boliviana. Así, abstrayéndolo queda claro que puede pertenecer a uno u otro lado. Lamentablemente, para los políticos de la cultura que no entienden como se mueve el mundo, son las prácticas sociales las que dan vida y re-actualizan a los objetos y les dan sentido o pertenencia. Finalmente, cualquier que se ha dado una vuelta por la frontera peruano-boliviana puede ver que las practicas sociales, aunque mediatizadas por el capital, suponen una articulación de diferentes espacios sociales donde las cosas y hasta los sujetos no “pertenecen” a un país determinado. Al final lo que veo que es que los gobiernos de turno plantean situaciones que la gente del común no encuentra en la realidad social. Quizá, viendo las cosas más de cerca tengamos que admitir que a veces los objetos, como en este caso el Ekeko, no pertenecen a un país u otro sino que quizá pertenece a una patria mas grande: la de todo/as. El Ekeko no debería ser una excusa para dividirnos sino por el contrario para unirnos. Así fue en el pasado y esperamos que sea axial en el presente. Las comunidades aymaras bien los saben.

 
Henry Tantaleán
Arqueólogo

El virus N1H1

agosto 31st, 2009

El virus N1H1, ¿de qué nos sorprendemos?

Por Lorenzo Hernández 

virusgripeporcina El virus N1H1, ¿de qué nos sorprendemos?

Muchas personas se sorprenden que, en estos tiempos, se produzcan casos como los del virus N1H1 (Que significa EUROAMINIDASA 1, HEMOGLUTININA 1. ¿Qué es la hemoglutinina? Es como el pegamento por el que el virus se adhiere a la célula. ¿Y la Neuroaminidasa? Una proteína que actúa como un taladro y que le permite su introducción en la célula).

Quizá sea por creer que la Medicina sabe más de lo que realmente conoce y puede resolver todos los problemas de este Primer Mundo acomodado, donde el pánico lo invade todo cuando las epidemias nos afectan a nosotros. Sólo hay que tener un poco de memoria histórica para darnos cuenta de que las epidemias han existido siempre y existirán porque los virus tienen una capacidad inquietante para irrumpir en el mundo de una forma nueva y sorprendente y esfumarse otra vez con la misma rapidez con que aparecieron. Además, es casi inevitable que se propague ya que la gente que lo incuba y lo propaga sólo tiene leves síntomas o ninguno en absoluto. Incluso en brotes normales, aproximadamente el 10% de las personas de cualquier población tiene la gripe pero no se da cuenta de ello porque no experimentan ningún efecto negativo. Y como siguen circulando tiendes a ser los grandes propagadores de la enfermedad.

Bill Bryson, como si hubiera sabido lo que se avecinaba, trató el tema de las epidemias en su libro “Una breve historia de casi tododonde nos habla de la gripe porcina o española de 1918 y por qué pudo propagarse con tanta rapidez, al igual que puede pasar con la gripe porcina, o gripe A, actual.

Extracto del capítulo “Un mundo pequeño” de “Una breve historia de casi todo” de Bill Bryson.

Los virus tienen una capacidad inquietante para irrumpir en el mundo de una forma nueva y sorprendente y esfumarse luego otra vez con la misma rapidez con que aparecieron. En 1916, en uno de estos casos, la gente empezó a contraer en Europa y en América una extraña enfermedad que acabaría cono­ciéndose como encefalitis letárgica. Las víctimas se iban a dormir y no desperta­ban. Se las podía inducir sin demasiado problema a ingerir alimentos o a ir al retrete y contestaban razonablemente a las preguntas (sabían quiénes eran y dónde estaban), aunque su actitud fuese siempre apática. Pero, en cuanto se les permitía descansar, volvían inmediatamente a hundirse en un adormilamiento profundo y se quedaban en ese estado todo el tiempo que los dejaran. Algunos continuaron así varios meses antes de morir. Un puñado de ellos sobrevivió y recuperó la conciencia, pero no su antigua vivacidad. Existían en un estado de profunda apatía, «como volcanes extintos» en palabras de un médico. La enfer­medad mató en diez años a unos cinco millones de personas y luego, rápida­mente, desapareció.  No logró atraer mucha atención perdurable porque, en el ínterin, barrió el mundo una epidemia aún peor, de hecho la peor de la histo­ria.

Se le llama unas veces la epidemia de la gran gripe porcina y otras la epide­mia de la gran gripe española, pero, en cualquier caso, fue feroz. La Primera Guerra Mundial mató 21 millones de personas en cuatro años; la gripe porcina hizo lo mismo en sus primeros cuatro meses.  Casi el 80 % de las bajas esta­dounidenses en la Primera Guerra Mundial no fue por fuego enemigo sino por la gripe. En algunas unidades la tasa de mortalidad llegó a ser del 80 %.

La gripe porcina surgió como una gripe normal, no mortal, en la primavera de 1918, pero lo cierto es que, en los meses siguientes nadie sabe cómo ni dón­de-, mutó convirtiéndose en una cosa mas seria. Una quinta parte de las vícti­mas sólo padeció síntomas leves, pero el resto cayó gravemente enfermo y mu­chos murieron. Algunos sucumbieron en cuestión de horas; otros aguantaron unos cuantos días.

En Estados Unidos, las primeras muertes se registraron entre marineros de Boston a finales de agosto de 1918, pero la epidemia se propago rápidamente por todo el país. Se cerraron escuelas, se cancelaron las diversiones públicas, la gente llevaba mascarillas en todas partes. No sirvió de mucho. Entre el otoño de 1918 y la primavera del año siguiente murieron de gripe en el país 584.425 personas. En Inglaterra el balance fue de 220.000, con cantidades similares en Francia y Alemania. Nadie conoce el total mundial, ya que los registros eran a menudo bastante pobres en el Tercer Mundo, pero no debió de ser de menos de veinte millones y, probablemente, se aproximase más a los cincuenta. Algunas estimaciones han elevado el total mundial a los cien millones.

Las autoridades sanitarias realizaron experimentos con voluntarios en la pri­sión militar de la isla Deer, en el puerto de Boston,  para intentar obtener una vacuna. Se prometió a los presos el perdón si sobrevivían a una serie de pruebas. Estas pruebas eran, por decir poco, rigurosas. Primero se inyectaba a los sujetos tejido pulmonar infestado de los fallecidos y, luego, se les rociaba en los ojos, la nariz y la boca con aerosoles infecciosos. Si no sucumbían con eso, les aplicaban en la garganta secreciones tomadas directamente de los enfermos y de los moribundos. Si fallaba también todo esto, se les ordenaba que se senta­ran y abrieran la boca mientras una víctima muy enferma se sentaba frente a ellos, y un poco más alto, y se le pedía que les tosiese en la cara.

De los trescientos hombres (una cifra bastante asombrosa) que se ofrecieron voluntarios, los médicos eligieron para las pruebas a sesenta y dos. Ninguno contrajo la gripe… absolutamente ninguno. El único que enfermó fue el médico del pabellón, que murió enseguida. La probable explicación de esto es que la epidemia había pasado por la prisión unas semanas antes y los voluntarios, que habían sobrevivido todos ellos a su visita, poseían una inmunidad natural.

Hay muchas cosas de la gripe de 1918 que no entendemos bien o que no en­tendemos en absoluto. Uno de los misterios es como surgió súbitamente, en todas partes, en lugares separados por océanos, cordilleras y otros obstáculos terrestres. Un virus no puede sobrevivir más de unas cuantas horas fuera de un cuerpo anfitrión, así que ¿cómo pudo aparecer en Madrid, Bombay y Filadelfia en la misma semana?

La respuesta probable es que lo incubó y lo propagó gente que sólo tenía leves síntomas o ninguno en absoluto. Incluso en brotes normales, aproximada­mente un 10 % de las personas de cualquier población dada tiene la gripe pero no se da cuenta de ello porque no experimentan ningún efecto negativo. Y como siguen circulando tienden a ser los grandes propagadores de la enfermedad.

Eso explicaría la amplía difusión del brote de 1918, pero no explica aún cómo consiguió mantenerse varios meses antes de brotar tan explosivamente más o menos a la vez en todas partes. Aún es más misterioso el que fuese más devasta­dora con quienes estaban en la flor de la vida. La gripe suele atacar con más fuerza a los niños pequeños y a los ancianos, pero en el brote de 1918 las muer­tes se produjeron predominantemente entre gente de veintitantos y treinta y tantos años. Es posible que la gente de más edad se beneficiase de una resisten­cia adquirida en una exposición anterior a la misma variedad, pero no sabemos por qué se libraban también los niños pequeños. El mayor misterio de todos es por qué la gripe de 1918 fue tan ferozmente mortífera cuando la mayoría de las gripes no lo es. Aún no tenemos ni idea.

Ciertos tipos de virus regresan de cuando en cuando. Un desagradable virus ruso llamado H1N1 produjo varios brotes en 1933, de nuevo en los años cin­cuenta y, una vez más, en la de los setenta. Adónde se fue, durante ese tiempo, no lo sabemos con seguridad. Una explicación es que los virus permanezcan o­cultos en poblaciones de animales salvajes antes de probar suerte con una nueva generación de seres humanos. Nadie puede desechar la posibilidad de que la epidemia de la gran gripe porcina pueda volver a levantar cabeza.

Y si no lo hace ella, podrían hacerlo otras. Surgen constantemente virus nue­vos y aterradores. Ébola, la fiebre de Lassa y de Malburg han tendido todos a brotar de pronto y apagarse de nuevo, pero nadie puede saber si están o no mu­tando en alguna parte, o simplemente esperando la oportunidad adecuada para irrumpir de una manera catastrófica. Está claro que el sida lleva entre nosotros mucho más tiempo del que nadie sospechaba en principio. Investigadores de la Royal Infirmary de Manchester descubrieron que un marinero que había muer­to por causas misteriosas e incurables en 1959 tenía en realidad sida.  Sin embargo, por la razón que fuese, la enfermedad se mantuvo en general inactiva durante otros veinte años.

El milagro es que otras enfermedades no se hayan propagado con la misma intensidad. La fiebre de Lassa, que no se detectó por primera vez hasta 1969, en África occidental, es extremadamente virulenta y se sabe poco de ella. En 1969, un médico de un laboratorio de la Universidad de Yale, New Haven, Connec­ticut, que estaba estudiando la fiebre, la contrajo. Sobrevivió, pero sucedió algo aún más alarmante: un técnico de un laboratorio cercano, que no había estado expuesto directamente, contrajo también la enfermedad y falleció.

Afortunadamente, el brote se detuvo ahí, pero no podemos contar con que vayamos a ser siempre tan afortunados. Nuestra forma de vida propicia las epi­demias. Los viajes aéreos hacen posible que se propaguen agentes infecciosos por todo el planeta con asombrosa facilidad. Un virus ébola podría iniciar el día, por ejemplo, en Benín y terminarlo en Nueva York, en Hamburgo, en Nairobi o en los tres sitios. Esto significa también que las autoridades sanitarias necesitan cada vez más estar familiarizadas con prácticamente todas las enfermedades que existen en todas partes, pero, por supuesto, no lo están. En 1990, un nigeriano que vivía en Chicago se vio expuesto a la fiebre de Lassa durante una visita que efectuó a su país natal,  pero no manifestó los síntomas hasta después de su regreso a Estados Unidos. Murió en un hospital de Chicago sin diagnóstico y sin que nadie tomase ninguna precaución especial al tratarle, ya que no sabían que tenía una de las enfermedades más mortíferas e infecciosas del planeta. Milagrosamente, no resultó infectado nadie más. Puede que la próxima vez no tengamos tanta suerte.